Fin de curso, PAU, Matrículas... pero verano
Bueno, parece ser que el verano ya llegó y casi que ni me enterado. Alguno me tildaba por loco cuando en abril decía que dentro de nada... llegaban las Navidades...
La verdad que el tiempo pasa quizás demasiado rápido y a uno cada vez le cuesta más acordarse de todo lo que debe hacer, cargar bien los pulmones antes de la inmersión.
No obstante, estoy ante el verano más largo de mi vida y supongo que hay que aprovecharlo. No hay en mente la certeza de ningún viaje, y todo va encajando a tenor de la voluntad de la incertidumbre. Ya no me molesto por intentar controlar lo que no se puede controlar. Eso sí, lo que se puede controlar, está bien controlado. Felicidad, amistad, amor, familia, y en lo que se pueda la salud, que si lo anterior va bien, la salud tiene mucho terreno ganado.
Sigo escribiendo aquí en los ratos muertos. Mucho menos, obviamente, pero siempre está bien dejar un rastro, aunque sea débil, en el ciberespacio.
El caso, que uno es muy feliz en verano por el mero hecho de gastrarse 20€ en unas aletas, unas gafas y un tubo. He tardado en hacerlo, y ahora me pregunto la de peces que no he podido very que quién sabe si están a millas y millas mar adentro.
¿Verano? Pues ¡hala!, a la puta calle.